sábado, 28 de mayo de 2011

Uno y Otro

He aquí la, seguramente, conocida historia de dos, seguramente, conocidos personajes llamados Uno y Otro.
Uno y Otro se querían muchísimo...Sí que se querían. Lo cierto es que se querían de distinta manera.
Uno y Otro lo sabían. Sabían que no se querían igual el uno al otro. Sin embargo, entre ellos pasaban cosas... y pasaron tantas cosas juntos.
Uno, a pesar de que sabía que Otro no lo quería de la misma manera, disfrutaba de su compania. Pasaba gran parte de su tiempo queriendo a Otro. Tanto así que empezó a dejar pasar el tiempo.
Y el tiempo, ese tiempo a la vez tan distinto para Uno y Otro, pasaba y pasaba sin que ni Uno ni Otro se dieran cuenta de cuánto hacía ya que se querían así, de tan distinta manera.
Lo cierto es que cada vez pasaba mas tiempo y ellos se querían de forma cada vez mas distinta.
Hasta que comenzaron a darse cuenta de que esa diferencia empezaba a convertirse en distancia. Pues sí, Uno y Otro empezaron a sentirse cada vez mas lejos el uno del otro.
Y Uno seguía pasando el tiempo queriendo a Otro...Y el tiempo seguía pasando...Y Otro seguía queriendo a Uno de distinta manera. Y cada vez estaban mas lejos.
Así es que un día, aun sabiendo que se querían, Uno y Otro advirtieron la gran distancia que los separaba.
Uno y Otro se dieron cuenta de que habían dejado pasar mucho tiempo mientras la distancia crecía.
Lo cierto es que no pudieron con el tiempo y la distancia y fue así que decidieron finalmente alejarse.
Uno y Otro ya no estuvieron juntos.
Después de un tiempo, Uno, que aun seguía pasando mucho tiempo pensando en Otro, creyó comprender aquello que desde siempre había marcado tantas diferencias, pues:
                                            Uno quería demasiado estar con Otro
                                            Y Otro quería demasiado estar solo...

A.D
Mayo 2011


jueves, 19 de mayo de 2011


Bajan
Tengo tiempo para saber si lo que sueño concluye en algo. No te apures ya mas, loco, porque es entonces 
cuando las horas
bajan, el dia es vidrio sin sol;
bajan, la noche te oculta la voz.
Y, ademas, vos queres sol, despacio tambien
podes hallar la luna.
Viejo roble del camino, tus hojas siempre se agitan algo.
Nena, que bien te ves cuando en tus ojos 
no importa si las horas
bajan, y el dia se sienta a morir;
bajan, la noche se nubla sin fin.
Y, ademas, vos sos el sol,
despacio, tambien, podes ser la luna...


                                                                   Luis Alberto Spinetta.

viernes, 6 de mayo de 2011



Si la quieres...
corta leña antes de que te lo pida
y regalale una flor
cada vez que regrese del campo...

miércoles, 4 de mayo de 2011

Amparo



 Estar solo puede ser un refugio
por cierto nada recomendable
uno no sabe si el cuerpo es cuerpo
o es un vestigio de fe perdida






libros dondequiera o donde no se quiera
la biblioteca es/ digamos/ una vida
con mil estantes que son instantes
donde estuvimos y ya no estamos

 solo es también estar rodeado
de ausencias a veces cautelosas
que se van y regresan y nos miran
con su poquito de existencia

la soledad es una extraña
prerrogativa del dolor
y sin embargo uno se siente
libre como la lluvia en los cristales

estar solo también es un amparo
donde mueren las culpas inocentes
lo extraño es que a pesar suyo
no hay solitario que no añore
a su querida multitud.

M. Benedetti.               

domingo, 1 de mayo de 2011

rotos y en desuso...


Esas cosas...

que se rompen y hay que arreglar

que ya no sirven y hay que tirar 

que se pueden reciclar...




Esas otras...

que ya no usamos y, por alguna razón, guardamos

que se tiran (guardan) en el patio

que se amontonan en un rincón.






Esas cosas...

rotas o en desuso.